Vía libre a la temporalidad de los contratos
Hace unas semanas el gobierno aprobó un Decreto-Ley por el cual se daba vía libre a la temporalidad de los contratos, al suspender durante 2 años la regla por la que se obligaba a hacer fijos a quienes enlazaban varios contratos temporales durante dos años en un periodo de 30 meses.
Según el Ministro de Trabajo, el gobierno prefiere un contrato temporal, a un parado, afirmando así que esta medida ha sido llevada a cabo para sostener el empleo ya que el freno existente obstaculizaba el mantenimiento de los puestos de trabajo.
Pero uno de los principales inconvenientes que observamos a esta situación radica en que se parece dar una excesiva permisividad a la contratación temporal desvirtuando así la esencia del auténtico contrato laboral, que es la duración indefinida.
No hay una solución que sea ideal para solucionar el problema. Pero en este momento sería adecuado resucitar el contrato temporal por lanzamiento de nueva actividad, consiguiendo con esta modalidad quitar miedo a los emprendedores y fomentar la contratación de más trabajadores y contratos de más duración.
Hay que hacer cambiar la tendencia existente en la que se confía más en la temporalidad que en las ayudas que ofrece el gobierno para realizar contratos fijos, quizás si este pensamiento variara, gracias a más ayudas o reducciones de impuestos para este colectivo por parte del gobierno, el empleo se podría sostener e incluso disminuir la tasa de paro, sin hacer cada vez más precarias las condiciones de los trabajadores.


